A través de la historia, el gobierno de los Estados Unidos se ha involucrado en guerras fuera de sus fronteras, especialmente durante la Guerra Fría. Este fue el caso durante el conflicto armado de Guatemala. Durante esta época, los Estados Unidos, la embajada en particular, fue culpable en ignorar las violaciones de derechos humanos incluyendo, pero no limitado a, asesinatos, desapariciones y masacres. Como una estudiante de antropología interesada en los efectos de la política en las vidas humanas, noté que el archivo de GAM sirve como un portal para comprender las vidas impactadas por las relaciones gubernamentales entre el gobierno de Guatemala y el de los Estados Unidos. Empecé mi investigación leyendo varios libros y artículos sobre la política exterior estadounidense en Guatemala, entre estos Armies Without Nations por Robert H. Holden y Dangerous Liaisons: The U. S. in Guatemala por Susanne Jonas, centrándome específicamente en el principio de la década 1980. Mi decisión de enfocarme solamente en 1982 fue debido en gran parte al archivo del GAM. Aunque el archivo tiene casos desde la década de los 60 hasta principio de los 2000, la cantidad más grande viene del año 1982. Yo también quería enfocarme en este año dado al grado de las violaciones de derechos humanos durante el reinado del presidente Ríos Montt, ya que 1982 corresponde con el año del golpe de estado militar que puso a Ríos Montt en poder y su política de ‘tierra quemada’, una estrategia militar utilizada para destruir aldeas y desplazar a poblaciones minoritarias.

Utilizando el Archivo Digital de Seguridad Nacional (Digital National Security Archive, en inglés) pude encontrar una cronología de relaciones gubernamentales entre los Estados Unidos y Guatemala que incluye reportes de visitas de la embajada en Guatemala, juntas presidenciales y reportes de oficiales estadounidenses de y para el gobierno de los Estados unidos además de cambios en el gobierno de Guatemala. Yo discuto que estos reportes demuestran la complicidad de la embajada de los Estados Unidos. En uno de los reportes del principio de 1982, antes del reinado de Ríos Montt, el oficial Raymond Gonzales de la embajada estadounidense le escribe al Departamento de Estado, urgiendo que el gobierno de Estados Unidos “evite sancionar … actos ilegales [violaciones de derechos humanos] con su silencio”. La respuesta del embajador implica que hacer esto no sería beneficioso para los Estados Unidos dado de que estén ocurriendo este tipo de acciones fuera del margen de la ley.

Chimaltenango1.jpg

En reportes enviados a finales de 1982, hay declaraciones que quitan la responsabilidad de violaciones de derechos humanos del ejército y ponen la culpa sobre las guerrillas, quienes la embajada declara que están activas en el área. Ellos apoyan sus acusaciones mencionando reportes del GOG, sin embargo, ninguna investigación ocurre hasta septiembre y termina en noviembre cuando la embajada oficialmente visita las áreas afectadas.

Durante el año en mención, Chimaltenango sufrió varias masacres, desapariciones y muertes. Para entender el grado de los eventos es importante entender que el archivo de GAM es compuesto de casi 3,750 casos. 481 de estos casos vienen del departamento de Chimaltenango y 217 de estos ocurrieron en 1982. Las desapariciones divididas por meses son demostradas por la tabla de datos debajo.

Mes Desapariciones
Enero 23
Febrero 21
Marzo 15
Abril 14
Mayo 31
Junio 12
Julio 17
Agosto 17
Septiembre 17
Octubre 22
Noviembre 3
Diciembre 9

Las desapariciones siguen una tendencia de 14-17 desapariciones por mes, pero también hay aumentos y cambios rápidos entre esta tendencia. Los casos que he escogido cuentan la historia de estos cambios rápidos y las condiciones de las visitas por la embajada. Casos que ocurren durante y después de las visitas del 28 de septiembre y el 21 de octubre están en el archivo, pero todavía no han sido digitalizadas.

El primer caso en cual me enfoque este verano fue el de Juan Pablo Armira López de 14 años quien desapareció de la capital, pero era de Chimaltenango. Decidí enfocarme en este caso porque, aunque no toma lugar en Chimaltenango, sirve como contexto de las condiciones de Chimaltenango en 1982 y de Guatemala en su totalidad. Su familia dejó Chimaltenango unos meses antes de su desaparición dado al crecimiento de violencia en el área. La ficha de este caso fue llenada más de 10 años después de su desaparición, presuntamente por un familiar que comparte su apellido.. Mi especulación sobre el intervalo de tiempo es que es resultado de la amenaza que recibió su madre al tiempo de su secuestro. Cuando la gente desaparecía en Guatemala, era común que se dirigieran amenazas a los familiares sobrevivientes.

Chimaltenango2.jpg

Al revés de la ficha, hay un reporte escrito a mano del secuestrado, que dice que si la madre hablaba de lo que pasó, ellos, el ejército, como se menciona en el reporte, volvería por ella. Muchos de los reportes de desapariciones fueron llenados durante los años 1994-6 durante el tiempo de los acuerdos de paz. Pero, hay unos que son de la época de los 80, lo cual se relaciona con la formación del Grupo de Apoyo Mutuo.

El caso de Ricardo Aju Cicajau ocurrió el 25 de abril Chipiacul, una aldea del municipio de Patzún. Ricardo, como muchos de los desaparecidos de Patzún, era un agricultor. Yo me interesé en el caso de Ricardo dado a su proximidad a la redada de Chipiacul, que se documentó como si hubiese ocurrido el 26 de abril. Esto me llevó a pensar que Ricardo es una posible víctima del suceso, ya que su asesinato ocurrió la noche antes de la fecha documentada. La cronología del Archivo Digital de Seguridad Nacional (DNSA por sus siglas en inglés) dice que el gobierno de Guatemala reportó que el Ejército Guerrillero de los Pobres era responsable por la redada. No obstante, esto fue corregido por La Comisión para el Esclarecimiento Histórico. El reporte, el cual el gobierno guatemalteco publicó, es uno de los mismos reportes que la embajada estadounidense utilizó para su reporte de violaciones de derechos humanos.

El caso de Paulino y su hija Juanita Chuc viene del caserío de Chuinimachicaj dentro de Patzún. Este incidente ocurrió el 15 de junio, solo unas semanas después del asesinato de Ricardo. Como Ricardo, Paulino era un agricultor quien se cree fue secuestrado con su hija por el ejército de la Zona Militar 302. En Guatemala, el ejército era organizado por zonas militares y para Chimaltenango la zona militar correspondiente era la 302. Pero, lo que separan estos casos es que el caso Chuc ocurre después del Decreto 24-82, el cual nulifica la Constitución de 1965. Esta Constitución daba una protección contra violaciones de derechos humanos mientras que el decreto daba permiso a los oficiales para entrar a hogares y arrestar a cualquiera sin causa. El cambio de esta ley, yo discuto, es la causa por el crecimiento de las desapariciones en mayo 1982 y sugiero que la familia Chuc fue unas de las víctimas dado a este cambio de ley.

Los casos que he mencionado solo muestran una parte pequeña de la historia de Chimaltenango en 1982, pero muestra la verdad que fue ocultada por el gobierno guatemalteco en sus reportes— los mismos reportes de cual la embajada estadounidense basaba sus reportes sin investigación. Las visitas por la embajada en septiembre y octubre fueron en respuesta a las alegaciones que las masacres habían sido hechas por oficiales militares. Cuando se comparan las fechas de las visitas al lado de las desapariciones dentro del archivo de GAM durante estas fechas, es claro que las declaraciones de la embajada no cuentan la historia completa. Los reportes de la embajada declaran que hay una disminución en violaciones de derechos humanos y que las condiciones han mejorado; pero, de agosto a octubre, los números se mantienen igual y solo disminuyen en noviembre después de la visita por la embajada.

La fe estratégica de la embajada de Estados Unidos en los reportes del gobierno guatemalteco muestra una gran complicidad de su parte. Si bien los Estados unidos le entrenó a muchos de los soldados guatemaltecos tácticas de guerra e ignoró las violaciones de derechos humanos, Guatemala no fue un caso aislado. Las embajadas estadounidenses han sido relacionados a otros crímenes de guerra en Centro y Suramérica, muchas veces dando el mismo apoyo y complicidad que existió en Guatemala. Como se evidencia en la respuesta al reporte que mencioné antes por Raymond Gonzales, el gobierno de los Estados Unidos no paró de sancionar violaciones de derechos humanos porque no creían que sería beneficioso. Esto me lleva a cuestionar donde más involucración estadounidense fue paralela a su involucración en Guatemala y cuántas veces ha estratégicamente ignorado situaciones cuando las vidas de las personas están a riesgo.

Mientras que hacia mi investigación sobre Chimaltenango en 1982, pensé en las preguntas que se pueden formular y en la utilidad de los archivos en cuestión. No solo sirve para seguir la violencia de Guatemala durante ese período aproximado de 40 años, sino que también permite que ciudadanos guatemaltecos vean que su historia no ha sido olvidada. El archivo también puede ser usado por alguien quien quiera ver los efectos de la Guerra Civil de Guatemala en las comunidades indígenas o para un estudio comparativo de los efectos de la Guerra Fría en todo el mundo.